sábado, 22 de agosto de 2026

LA CAMISA NO BASTA

INTRODUCCIÓN 

El deseo no siempre irrumpe; a veces se queda, lento, en la superficie.

Habita en los gestos mínimos, en una mano que se posa sin prisa, en una tela que no termina de cubrir ni de revelar.

Este cuerpo no se ofrece de golpe. Se insinúa, se prueba, se roza a sí mismo como si buscara confirmar algo que ya sabe: que el deseo empieza dentro, pero necesita ser visto para completarse.

Cada imagen es un acercamiento, un paso más hacia ese punto donde mirar deja de ser inocente.


 “Transparencia”


La tela respira

lo que no oculta,

y el cuerpo

aprende a decirse.



“Apoyo”


Descanso en mí,

como quien se roza

sin llegar

a tocarse del todo.



“Tensión”


Me sujeto fuerte,

como si al soltarme

fuera a pasar

algo inevitable.



"Apertura contenida"

No me escondo.

Si miras,

ya estás dentro

de lo que ocurre.



“Provocación”


Me inclino hacia ti,

sin tocarte,

para que sientas

que casi pasa.



“Sin excusa”


Ya no hay tela,

solo intención.

Y no voy

a retirarla.




EPÍLOGO 

El deseo no se resuelve.

Permanece, suspendido, incluso cuando la imagen termina.

Lo que se ha mostrado no es suficiente, y ahí está la clave: en lo que falta, en lo que se intuye, en lo que el cuerpo decide no entregar del todo.

Porque el verdadero juego no está en desnudarse,

sino en quedarse justo antes…

y sostener la mirada.

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