sábado, 5 de septiembre de 2026

PEQUEÑOS DETALLES

 Un cuerpo que no se esconde: se ofrece, se afirma, se expone al mundo —y al deseo— como si ambos fueran lo mismo


Entre ramas


Me elevo sin ropa
como si el bosque entendiera
que también soy raíz.




Lo que apenas se cubre


No me tapo,
me contengo.
Y en ese gesto, ardo.



La corbata no basta


Quise vestirme de norma,
pero el deseo
no sabe anudarse.




Nudo


Aprieto los puños,
pero la piel
siempre encuentra salida.




Reposo expuesto


Descanso abierto,
como si alguien
fuera a leerme con las manos.




Sol sobre la carne


El sol me recorre
como si supiera
dónde empieza el hambre.





EPÍLOGO 

Aquí no hay disculpa ni explicación.
Solo un cuerpo que decide estar,
y en ese estar… provocar.

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